El estudio independiente Doinksoft, conocido por títulos como Gato Roboto, Gunbrella y Demon Throttle, ha presentado Dark Scrolls, un dungeon scroller con estética retro que llegará próximamente a PC y Nintendo Switch.
El juego apuesta por una estética pixel art muy cuidada, definida por sus creadores como “pixelfecta”, y mezcla el caos frenético de los shoot ‘em up con una progresión roguelike diseñada para enganchar desde la primera partida.
Acción intensa y partidas impredecibles
En Dark Scrolls, los jugadores deberán abrirse paso entre hordas de enemigos y trampas mortales a través de niveles generados de forma procedimental. Cada partida se compone de habitaciones diseñadas a mano que se combinan de manera aleatoria, creando rutas cambiantes, bifurcaciones inesperadas y nuevos desafíos en cada intento.
Los reflejos rápidos y la toma de decisiones en cuestión de segundos serán claves para sobrevivir. A medida que avanza la partida, la intensidad aumenta y aparecen jefes cada vez más exigentes.
Durante las runs, los jugadores podrán recolectar monedas para gastar en la tienda de Bruce & Goose, donde es posible comprar mejoras, ataques especiales o invocar aliados que ayuden a desatar auténtico caos en la mazmorra.

Personajes absurdos y habilidades únicas
El juego contará con nueve personajes jugables, cada uno con habilidades, objetivos secundarios y amuletos personalizables que permiten experimentar con distintos estilos de combate.
Entre ellos hay propuestas tan excéntricas como un poderoso berserker o incluso una rata que toca el saxofón, en una galería de personajes y enemigos tan variopinta como extravagante.
Las armas también reflejan ese tono irreverente: los jugadores podrán atacar con hachas, flechas, cuchillos… e incluso lanzar filetes voladores contra sus rivales.
Cooperativo local y online
Además de la experiencia en solitario, Dark Scrolls permitirá jugar en cooperativo. Los jugadores podrán explorar la mazmorra junto a un amigo tanto en modo local como online, coordinando ataques y reviviéndose mutuamente en plena batalla.
Este enfoque cooperativo añade nuevas estrategias y convierte cada partida en un desafío aún más caótico.

Un homenaje a los clásicos con jugabilidad moderna
El título apuesta por un estilo claramente inspirado en los juegos clásicos, con gráficos pixelados, efectos de sonido retro y una banda sonora que recuerda a los grandes arcades.
Sin embargo, todo ello se combina con controles modernos y una jugabilidad pulida que busca mantener el ritmo frenético de la acción.
El propio Cullen Dwyer, miembro del estudio, bromea sobre la etiqueta roguelike y la dificultad de definir el género hoy en día, reconociendo que el juego mezcla múltiples influencias:
Cada vez que busco “roguelike” no encuentro lo que busco. Me sale un juego de póker, un pachinko, una emotiva historia sobre un dios griego o un juego de cartas de Yu-Gi-Oh. ¿En qué se parecen eso a un dungeon crawler por turnos de los años 80, aquellos en cuadrícula, que podías jugar en la línea de comandos con los atajos de vim? ¿Que tienen un componente de “aleatoriedad”? Patético. Y aquí estoy yo, siendo parte del problema. Con lo fácil que sería llamarlo Metroidvania también
Dark Scrolls llegará a lo largo de este año a PC y Nintendo Switch, prometiendo una aventura llena de caos, personajes absurdos y mazmorras repletas de secretos.
